La soledad en la vejez es una realidad

En una ocasión, fui testigo de un caso de una señora anciana que se encontraba en sus últimos minutos de aliento donde su vida lentamente comenzaba a apagarse. Su rostro ya cansado reflejaba el final de sus días e incluso el ambiente y olor de la habitación delataban que el tránsito de la muerte llegaba.
Como es lógico, se puso en conocimiento de los hijos del estado de dicha madre ya anciana para poder estar a su lado en sus últimos momentos de vida y no fallecer en la más misera soledad.
Me sorprendió la reacción de su familia, se molestaron porque les rompía las vacaciones de verano; así como si su madre pudiera elegir cuando marcharse.
Finalmente la anciana falleció sola y sin nadie a su lado. Qué triste es verte en el final ya de anciano habiendo luchado por los tuyos, toda una vida trabajando, para luego verte sólo sin la compañia y cariño de tus seres más preciados en los momentos que más los necesitas.
No es la única historia, hay muchas más, tristemente, no nos olvidemos de nuestros mayores, respetémosles, démosles el cariño y la dignidad que se merecen.
No debemos olvidar que todos pasaremos por la vejez si no marchamos antes. No seamos egoístas y recuerda que lo que el hombre sembrare eso segará.

 No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.Gálatas 6:7

Ruben Conesa.

Eterna juventud

Hoy en día vivimos en un tiempo donde se le da más importancia y valor a la llamada eterna juventud. Buscando incesablemente ese estereotipo que nuestra sociedad marca como cuerpo diez. Como si el envejecimiento fuera algo horrendo digno de menosprecio contra lo que hay que luchar incansablemente, con dietas milagro, cirugía estética y demás.

Olvidándonos de un gran sector de nuestra sociedad formado por la llamada tercera edad, donde muchos de manera involuntaria quedan olvidados en residencias de la tercera edad o en sus propias casas y entorno familiar, donde se convierten en un estorbo ante la sociedad tan egoísta que hemos creado, donde prima más el autosatisfacerse egoístamente.

Pero la realidad de todo esto es, que de una manera u otra todos formaremos parte de ese colectivo olvidado. Así que, pongámonos en su piel y en las circunstancias que les rodean y afectan, haciendo que su situación mejore. Porque en esas mismas circunstancias, sensaciones, soledad, frustración, miedo, etc, en su momento también nos afectarán.

Considero que el anciano, como en otras culturas debe ser objeto de respeto, sabiduría y admiración. Y recuerda, tú serás parte de la futura generación de la llamada  tercera edad.

Rubén Conesa

 

Hotel Paraíso

Años atrás me encontraba ojeando una revista mientras tomaba un café en una cafetería.
Al llegar a la última página había un anuncio el cual me llamó la atención, se trataba de una invitación gratuita para pasar una noche en un hotel de ultima tecnología que te ofrecia todas las comodidades inimiganibles.
Entre su eslogan de marketing decía “el lugar perfecto para soñar y escapar de los problemas y de la rutina”.

La verdad que me quedé todo el día pensando en ese hotel solamente daba unas coordenadas para llegar a dicho hotel. Todo muy misterioso, que fue lo que más me atrajo de este hotel.

Finalmente al día siguiente decidí ir a este hotel, al llegar, lo que más me sorprendió fue que el lugar era increíble, el hotel estaba injertado en una montaña con un paisaje increíble, solo podías ver la fachada de hotel el resto se encontraba en el interior de la montaña. Al entrar me recibió un señor bastante elegante y cercano pensaba que era un buen trabajador, pero mi sorpresa fue que era el dueño y director del hotel. Me ofreció un bombón de chocolate negro por cierto buenísimo con una copa de cava, me dio un folleto explicativo del hotel y sus servicios, algo sorprendente, me trató como si fuera alguien importante en dos palabras “me cautivó” no era necesario pagar, solamente había que rellenar una solicitud y hacerse socio donde en el mismo momento te entregaban una tarjeta exclusiva que te daba acceso al hotel y todos sus servicios.

Finalmente accedí, no me tuvo que insistir y me hice socio.

Me dispuse a pasar mi día totalmente gratuito, inserté mi tarjeta y entré. Su interior era espectacular, con un olor a perfume exclusivo que llenaba cada sentido de mi cuerpo, me encontraba ante un pasillo donde no se veía el final, todo lleno de puertas de diferentes colores y texturas era algo digno de ver e incluso las puertas desprendían olores, tenían una característica todas las puertas, tenian una mirilla donde solo se podía ver hacia el interior de la habitación y nunca hacia el exterior, lo que se podía ver era algo indescriptible jamás visto,¡ mis ojos casi se salen de las órbitas! accedí a una de las puertas, entré y se cerró la puerta, mi sorpresa fue al que al darme la vuelta, la puerta no tenía pomo interior, ni cerradura, no había forma de salir de aquella habitación y aquella experiencia comenzaba a convertirse en mi peor pesadilla…
Asi es el pecado es muy fácil acceder a su sutileza, caricias y experiencias que te ofrece.
El pecado ni más ni menos viene de una palabra griega que significa “errar el blanco” o “error trágico”.
Lo que no te dice el artífice del pecado (Satanás) es que cuando cruzas los límites que Dios estableció para nuestro bien, tenemos como resultado esclavitud y caos en nuestra vida.
La biblia nos enseña sobre esto y nos dice:

Romanos 3:23 “Pues todos hemos pecado (errado);nadie puede alcanzar la meta gloriosa establecida por Dios.”

Si quedaramos aquí parece que ya no hay solución pero si que la hay:

Romanos 6:23 “Pues la paga que deja el pecado es la muerte,pero el regalo que Dios da es la vida eterna por medio de Cristo Jesús nuestro Señor”.

Juan 8:32 “Y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres”.

Rubén Conesa