Es su misericordia

“Y deteniéndose él, los varones asieron de su mano, y de la mano de su mujer y de las manos de sus dos hijas, según la misericordia de Jehová para con él; y lo sacaron y lo pusieron fuera de la ciudad.”
Génesis 19:16 RVR1960

Ya Lot había sido advertido y el juicio se venía encima sobre las ciudades pecadoras de Sodoma y Gomorra. Lot había intentado convencer a sus yernos pero les sonaba ridículo escuchar algo como un juicio de Dios sobre el pecado, por lo que sólo le quedaba salvar su vida y la de su familia. Pero pudiendo tocar el juicio con los dedos de la mano, su corazón después de un largo tiempo viviendo en medio de una sociedad contaminada, sexualizada, materialista, donde los valores y la familia se estaban desintegrado, el corazón de Lot estaba demasiado apegado a muchas cosas de las cuales tendría que haber sido cuidadoso en alejarse y buscar a Dios y su voluntad. Creo que si hubiera dependido de Lot hubiera caído bajo el juicio junto con los demás pero en el último momento y también probablemente por la influencia de la intercesión de su tío Abraham por los justos que pudieran habitar en estas ciudades, los ángeles agarraron fuerte la mano de Lot y su familia y se escaparon del juicio en el último suspiro. En ocasiones nuestro corazón aún sabedor de las consecuencias y del juicio que nos puede traer nuestro pecado no está determinado a salir y ahí sólo la pura misericordia de Dios puede agarrarnos de nuestra voluntad y empujarnos hacia fuera pero estoy convencido que esto también se da muchas veces porque otros están orando por nosotros. Así que concluyo animándote a no estar tan cerca de la línea roja para que sólo quede el recurso de la misericordia pues tú te mantienes en obediencia y fe, así como no desistas en orar por otros que están tocando el juicio sobre sus vidas por obstinarse en sus pecados pues quién sabe si a través de tu oración pudieras estar moviendo esa mano que los empuje en misericordia hacia fuera.

Un abrazo a tod@s
Fran Cegarra

¿Qué es el Evangelio lll?

Mateo 3:15 Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó.

Sabedores de que el Evangelio es la noticia más crucial a la que deberemos de responder en esta vida, continuamos con este devocional y en esta ocasión lo hacemos en el momento en que Jesús señala uno de los motivos de su venida y éste es el hacer lo que ningún ser humano había hecho hasta ese momento.

Desde Adán todos nacemos con una inclinación a pecar y a vivir en orgullo contrarios a Dios lo cual como vimos en el anterior devocional nos aboca a una desesperanzada eternidad. Pero Jesús desde su concepción por el Espíritu Santo el cual le concedió la santidad divina y después con su deseo de vivir para la voluntad única de Dios y de la Ley de este revelada en las Escrituras, nos abre una puerta a la esperanza dado que si hay testimonio de que ha habido un justo entre los hombres. Pero este hecho se convierte en buena noticia cuando Cristo en la cruz decide recibir el juicio y separación por causa de nuestro pecado y Dios nos imputa a través de la fe y el arrepentimiento su justicia y obediencia viéndonos de esta manera como si nosotros hubiéramos vivido la vida perfecta del Hijo de Dios. No se puede concebir el Evangelio sin la cruz y como seguiremos viendo en los siguientes devocionales la obra de la Cruz es sabiduría de Dios la cual nunca llegaremos a conocer en su totalidad y ante esto sólo nos queda humillarnos y rendirnos.

Un abrazo a tod@s.
Fran Cegarra

Zona Roja V

Bueno días y buena semana.

Mateo 4:7 Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

Seguimos aprendiendo en esta serie de devocionales acerca de esa zona donde somos inducidos a pecar. En esta ocasión aprenderemos de nuestro maestro cuando él estando en forma humana fue tentado al igual que nosotros cuando le llegó el turno de entrar en zona roja y ser tentado por el mismo diablo. Vemos que Jesús usó la Palabra para enfrentar la batalla, pero lo que me llama la atención no es que le dijo a Satanás lo que tenía que hacer o que se marchara. Jesús habló la Palabra acerca de lo que él debía de hacer en obediencia a lo que se requiere en cada prueba. De esta forma asestó un golpe en el mismo rostro de Satanás al hacer lo que Adán no hizo cuando fue tentado. Adán podría haber dicho, Dios dijo de este árbol no comeremos y mantenerse en la verdad y Palabra de Dios y hubiera ocurrido lo que ocurrió con Jesús, que no fue otra cosa que una verdadera manifestación de fe en que lo que Dios dice que debemos de hacer es mejor que lo que la tentación nos propone por muy llamativo y espectacular que nos lo quiera vender.

Por ello te animo a que conozcas lo que la Palabra de Dios nos dice acerca de aquellas áreas donde somos débiles y que debemos hacer para glorificar a Dios cuando podamos estar en zona roja. Entonces podremos confesar y mantenernos en obediencia a esa verdad.

Un abrazo a tod@s.
Fran Cegarra